DIAETA

Buenos Aires | Vol. 36 - N 164 | Publica en LILACS y SciELO

Trimestre JULIO AGOSTO SEPTIEMBRE de 2018

ISSN 0328-1310 (impresa) / ISSN 1852-7337 (en línea)

DNDA: internet/digital: 5350158 // DNDA papel: 5338697

AADYND

ACCESO SOCIOS

Editorial

Lic. Silvia Jereb
Presidente de AADYND

Estimados colegas:

Los invito a reflexionar juntos sobre el compromiso del Licenciado en nutrición en este momento histórico.

Resuenan en mí aún, los contenidos del video de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires ha realizado, como parte de los festejos de los primeros 50 años en esa casa de altos estudios.

El espíritu del Dr. Pedro Escudero fue crear un perfil de profesional universal con un alto compromiso social. Este perfil incluía no solo la participación del nutricionista en el ámbito hospitalario, sino también en los aspectos relacionados con la educación, la economía y la política alimentaria.

Sin lugar a dudas, el aspecto “médico social de la nutrición” hoy tiene eco en nosotros, no solo como profesionales del área sino también como responsables frente a nuestra comunidad.

Hoy cobran fuerzas las palabras del Dr Pedro Escudero cuando decía: ”El problema de la nutrición del pueblo se debe abordar como un verdadero problema de gobierno cuya solución no tendrá nunca un término, es la obra permanente para mejorar la vida del pueblo y para mantenerla cuando se haya alcanzado un grado notable de mejora.”

Las dificultades que existen hoy para el acceso a una alimentación adecuada que cubra las necesidades de los niños en crecimiento, de las mujeres embarazadas como así también de los adultos mayores son hartas.

Un dato importante de la realidad es que, la inflación afecta más a la canasta básica saludable (que cumple con las recomendaciones de las Guías Alimentarias para la población Argentina) que la propuesta por el INDEC, por lo cual si en 2016 el costo de comer bien era 66% mayor, en 2017 la brecha se amplió al 92% y este año llegó a un 116%.

Estos números objetivos, entran en conflicto con la economía real de la población. Es entonces, donde nosotros no solo debemos aconsejar en la optimización de los alimentos sino también en mejorar la selección de los mismos y dentro de las políticas alimentarias, aportar ideas creativas, nuevas miradas que minimicen el impacto negativo que tendrá en la salud de la población la incapacidad de cubrir sus demanda nutricional. Hoy podríamos decir, que no se encuentra garantizado el derecho a la alimentación.

Como hace más de 80 años las palabras del padre de la ciencia de la Nutrición de Argentina y Latinoamérica, vuelven a tener vigencia:

“No hay alegría con hambre, no hay vigor ni salud ni moral viviendo en desnutrición, los esclavos no tienen idea de patria, los hambrientos, los desnutridos crónicos son esclavos de la nutrición, la nutricionista debe saber todo esto, debe tener idea muy clara del papel que le tocará jugar en el engrandecimiento de su país”.

Colegas, la historia nos interpela, el momento es hoy. Estemos a la altura de las circunstancias levantando las banderas de aquel que dio vida a nuestra profesión.

AADYND somos todos AADYND sos vos.